Siempre ha estado ahí, ese sentimiento oculto y latente, unas veces mas intenso que otras pero siempre había algo. Hasta que llega el momento de pensar que quieres realmente y te das cuenta que por mucho tiempo que pasase, por mucho que ocurriese ese sentimiento siempre estaba ahí.
Y poco a poco sin darme cuenta todo empezaba a tener sentido, todo empezó a encajar, parecía que todo estaba perfectamente estudiado para que ocurriese, para que ese sentimiento saliese.
Y es que si el universo conspira habrá que dejar que conspire.
