Y ahora que hace ya más de un año de aquellas dos noches de risas y un poco de descontrol, me pongo a pensar que estarías haciendo tú hace justo un año, un 5 de abril de 2013, porque tú no sé, pero yo seguro que te habría estado pensando varias veces a lo largo del día, pensando(te) mucho, sin imaginar que justo un año después iba a estar así de feliz por tu culpa.
Pensé cientos de veces en todo nuestro ahora. En cómo sería sonreírte al abrir la puerta, cómo sería darte un abrazo cada vez que te viera, en cómo sería pasear por las calles de donde fuera, pero solos, cómo sería poder darte un beso de despedida que no fuera en la mejilla y como darte uno de buenos días.
Eran demasiados pensamientos que me venían varias veces al día a la cabeza. Y de tanto pensarte, también te soñaba y no sabes como me fastidiaba el despertador.
Y sonará raro, pero lo pasaba mal, lo pasé muy mal, sin saber nada sobre nada, sin saber si era tonta o es que me estaba volviendo un poco loca, pero había algo que me decía que todo eso iba a llegar a algún sitio, (y vaya si ha llegado) por eso seguí con mis pensamientos de "loca" esperando ese momento de dejarse llevar, y así fue, y desde aquel momento no puedo ser más feliz, y he de decir que todo está ocurriendo mucho mejor que en mi pensamientos, porque sonrío mucho más que en ellos al abrir la puerta, te abrazo mucho más fuerte, paseamos mucho más lejos, y los buenos días los creamos con buenos besos.