1. Tengo fobia a las hormigas, ¿hormigofobia? No las puedo ni ver, tan pequeñas, tan negras, esos movimientos tan rápidos, y las odio más aún cuando van en grupo, una masa negra moviéndose tan deprisa... Mi peor pesadilla es despertarme en un hormiguero rodeada de pequeñas hormigas subiéndose por mi cuerpo, me dan escalofríos solo de pensarlo. Lo que más me mosquea de ellas es esa capacidad de levantar no se cuantas mil veces su peso. Las hormigas no son creación de Dios, seguro que no, es imposible. Han venido a este mundo por algo, porque... ¿para qué sirven? Por no hablar de las que tienen alas, eso ya si que me dan ganas de morirme, en esa época que sobre vuelan nuestras cabezas no salgo de casa, en serio. -.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
2.
SIEMPRE tengo que apagar el microondas un segundo antes de que pite.
Es una manía tonta, pero no soporto que suene, ese sonido es horrible, se me mete en el cerebro y me pone de mal humor.
¿No se puede acabar sin más?
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3,
No so-por-to que alguien me toque con los pies, no hay cosa que mas grima me de. Es algo superior a mi.
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4. Cuando tengo un vaso/taza/algo en lo que se introduzca liquido, tengo que ponerle siempre una servilleta debajo antes de dejarlo encima de la mesa.
¿y esto por qué?
Pues porque odio el puñetero redondelito que dejan los vasos/tazas/ algo en lo que se introduzca liquido.
¿Te refieres a un posavasos?
NO, me refiero a una triste servilleta. Los posavasos me parecen demasiado pijos .
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5. La sangre. No puedo ni verla, admiro a los médicos, enfermeras y toda esa gente que trabaja muchas veces rodeados de sangre, a mi me daría un algo. Pero no solo la sangre, sino las heridas, los cortes, y las dislocaciones de huesos. Me da mucho asco el cuerpo humano en general, no puedo oír hablar de venas, porque es como si las empezara a sentir y a oír como corre la sangre dentro de ellas. Y por eso odio que me hagan análisis. Y voy a dejar de hablar de esto que me estoy empezando a marear…
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7. Tengo un problema, no se silbar. Ni para dentro, ni para fuera, ni con los dedos ni nada, no puedo silbar, me sale un soplido cutre y vergonzoso. Y vamos a dejar de hablar de esto que me tirareis piedras.
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8. ¿Sabes lo que tampoco sé hacer? La voltereta, me tuerzo y es tristísimo verme hacer eso. Pero ni la que se hace de pie, ni la que se hace en el suelo.
La verdad es que yo sabía hacerla cuando era pequeña, (al menos la del suelo) Pero un día mi madre me dijo que una niña se rompió el cuello haciendo eso, y me metió el miedo en el cuerpo y desde ese momento de mi cerebro se borro esa acción, y cada vez que lo intento me acuerdo de esa niña con el cuello roto. Bueno, y aquí también puedo incluir que no sé hacer el pino. Yo es que para estas cosas siempre he sido muy torpe.
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9. Tengo que confesar que a mí como realmente me gustan las pizzas son quemadas, achicharradas, calcinadas, negras.
Cuando me hago una pizza en mi casa se que esta hecha cuando empieza a oler la casa a quemado.
Bueno, en realidad no es para tanto, pero si me gustan quemaditas :D
Pero esto no es más que otro trauma infantil que tengo. Un día cuando mi hermana me puso una pizza en el horno y como ella tenía mucha prisa por irse y yo era demasiado pequeña para utilizar el horno me dio la pizza todavía fría, no se había hecho, fue la peor cena de mi vida. Y desde ese momento las quemo.
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10.
METROPOLIS. Algún día, espero que no muy lejano ese edificio será mío, me encanta. Sus colores, la decoración, lo bonito que es, en el sitio que está, y ¡todo!



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